DORA impulsa la confianza y seguridad en la banca española
Índice de contenidos
Puntos Clave
- ✓DORA cumple su primer año en la normativa financiera europea, consolidando un cambio de paradigma en gobernanza y resiliencia digital.
- ✓El 74% de los departamentos de auditoría interna en España priorizaron la adaptación a DORA en su primer año de plena aplicación.
- ✓El sector financiero en España ha aumentado sus estándares de seguridad ante el incremento de ciberataques, que se duplicaron en los últimos cinco años.
- ✓Las organizaciones enfrentan costos mayores y una mayor presión operativa para cumplir con las nuevas exigencias regulatorias.
- ✓Expertos como Albert Borrás destacan la importancia de integrar lo jurídico y lo técnico para garantizar una gestión efectiva y segura.
El impacto de DORA en el sector financiero español
El Reglamento de Resiliencia Operativa Digital (DORA) ha superado su primer año de vigencia en España, marcando un cambio fundamental en la gestión de riesgos digitales del sector financiero. Lo que inicialmente fue visto como un desafío regulatorio se ha convertido en una oportunidad para fortalecer la seguridad y la gobernanza.
Transformación en la gobernanza y la estrategia
Según Amstro, aunque no está regulada directamente por DORA, su papel como colaborador estratégico en procesos legales y hipotecarios ha sido crucial durante este período de adaptación. La firma ha observado que la resiliencia dejó de ser solo una cuestión técnica para convertirse en una prioridad para los consejos de administración.
"La frontera entre lo jurídico y lo técnico ha desaparecido, y ahora la clave está en aplicar la normativa en la operativa diaria", señala Albert Borrás, CEO de Amstro.
Desafíos y avances en el cumplimiento
Datos del Banco de España revelan que antes de la plena entrada en vigor, el 74% de los departamentos de auditoría interna ya trabajaban en la adaptación a DORA. La normativa ha elevado los estándares en seguridad ante el aumento de ciberataques, que se duplicaron en los últimos cinco años y afectan a más de 4,1 millones de dispositivos vulnerables en el país.
El camino no ha sido fácil, ya que el 96% de las instituciones financieras en la región EMEA reconocen que deben mejorar su resiliencia. Los costes operativos y la presión adicional en los equipos técnicos son desafíos que enfrentan para cumplir con las exigencias en gestión de incidentes y respaldo de datos.
Perspectivas y conclusiones
Para Albert Borrás, el balance del primer año confirma que la transformación digital se ha consolidado como una necesidad para la seguridad del sector. La integración de metodologías jurídicas y técnicas es vital para ofrecer una gestión más segura y eficiente, fortaleciendo la confianza entre entidades y clientes.
En definitiva, DORA representa un punto de inflexión, donde el cumplimiento normativo deja de ser solo una obligación para convertirse en un pilar estratégico para la innovación y protección del sistema financiero.